La radiculopatía cervical es causada por la presión sobre la raíz nerviosa cerca de las vértebras cervicales. Esta presión puede deberse a hernia de disco, degeneración (enfermedad degenerativa del disco, EDD) y/o espolones óseos. La radiculopatía cervical también puede ser secundaria a patrones posturales defectuosos, como la postura de la cabeza hacia adelante. Los síntomas incluyen dolor y/o entumecimiento y hormigueo en el cuello, el brazo, la mano y los dedos, según dónde se encuentre el nervio pinzado. El cliente también puede experimentar debilidad en estas áreas.
Al entrenar a un cliente con radiculopatía cervical, evitar:
Al entrenar a un cliente con radiculopatía cervical, utilizar:
Todos los ejercicios deben ser indoloros. Trabajar en la estabilización de la escápula, la biomecánica de la parte superior del cuerpo (como el ritmo escapulohumeral) e identificar y abordar los patrones posturales defectuosos (como la postura de la cabeza hacia adelante). Probablemente sea importante fortalecer los flexores cervicales profundos. Puede ser necesario disminuir la resistencia y el rango de movimiento, especialmente con los ejercicios de la parte superior del cuerpo y las series abdominales. También puede ser necesario modificar la postura para mantener la cabeza, el cuello y el pecho hacia abajo y/o usar un soporte para la cabeza y el cuello.
El trabajo respiratorio para facilitar la relajación y disminuir el uso excesivo de los músculos accesorios de la respiración, como los escalenos y el esternocleidomastoideo, también puede ser beneficioso.